Elige una zona antes que una lista de sitios
Para un viaje corto, dormir en un área bien conectada suele ahorrar más tiempo que intentar encajar demasiadas visitas. Sitúa primero alojamiento, estación o aeropuerto y dos o tres lugares prioritarios.
Deja margen entre planes
Un itinerario con bloques libres resiste mejor los retrasos, el cansancio y los descubrimientos inesperados. Dos actividades principales al día suelen ser suficientes para mantener un ritmo cómodo.
Reserva solo lo que de verdad lo necesita
Transportes con plazas limitadas, espectáculos concretos o visitas con horario fijo sí pueden merecer reserva. El resto puede quedar abierto para decidir sobre la marcha.
Viaja con una lista corta
Documento, cargador, medicación necesaria, una capa extra y calzado cómodo cubren gran parte de los imprevistos habituales. Lo demás depende del destino y de la época del año.